viernes, 5 de julio de 2013

San Juan : Hubo alivio y festejo por la condena a represores

Olivera, Martel y Nieto recibieron la condena más alta del proceso, que fue la de prisión perpetua. Claudio Leiva 

Sensaciones. Adelante, el abrazo emocionado de Yolanda y Juan Erize, hermanos de Marie Anne Erize, en medio de otras víctimas de las causas investigadas, y detrás la alegría desatada entre los representantes de las agrupaciones políticas y de derechos humanos por la condena histórica.

Alivio para las víctimas y los familiares en el primer juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en la provincia tras el golpe militar. Y festejo por parte de las organizaciones de derechos humanos y de las agrupaciones políticas que asistieron a la lectura del veredicto. Esas fueron ayer las dos sensaciones que se mezclaron en la planta baja del edificio del Rectorado de la UNSJ cuando el secretario del Tribunal Oral Federal (TOF) anunció que Jorge Olivera, Osvaldo Martel y Horacio Nieto fueron condenados a prisión perpetua, mientras que Gustavo De Marchi, Francisco Del Torchio y Daniel Gómez recibieron una pena de 25 años de prisión. El que cumplirá el castigo más leve es Alejandro Lazo, con 10 años de prisión, porque sólo estaba acusado por un hecho, el de tormentos cometidos contra Margarita Camus.

Los jueces Héctor Cortés, Raúl Fourcade y Alejandro Piña encontraron a los acusados responsables de los delitos de violación de domicilio, privación ilegítima de la libertad, tormentos a perseguidos políticos, homicidio agravado y hasta, algunos de ellos, de haber violado a sus víctimas cuando las interrogaban (ver página 3).

El proceso se extendió 1 año y 8 meses. Comenzó el 7 de noviembre del 2011 y la intención de dar a conocer el veredicto ayer estuvo en duda hasta horas de la mañana, porque el alegato de la defensa se había prolongado más de lo calculado. Finalmente, minutos antes de las 18 comenzó la lectura del fallo que estableció, además, que se investigue la responsabilidad penal de dos exintegrantes de la Justicia Federal. Se trata del exsecretario del único Juzgado nacional que había en la provincia al momento del golpe, Raúl Plana, y del exfiscal, Juan Carlos Yannello.

En la primera fila presenciaron la lectura el subsecretario de Derechos Humanos de la provincia, Hugo Zalazar; el rector y la vicerrectora de la UNSJ, Oscar Nasisi y Mónica Coca; el cónsul general de Francia en Argentina, Patrick Flot, y el senador Ruperto Godoy. Entre el público y portando carteles y pancartas hubo representantes de las agrupaciones políticas Kolina y La Cámpora, de la JP, de la Juventud Comunista y de la Agrupación Hijos, que nuclea a familiares de los desaparecidos durante los años del horror.

En este proceso, histórico por ser el primero en realizarse en la provincia por delitos cometidos en la última dictadura militar, y al que seguirán otros que sigue investigando la Justicia Federal, se analizaron 4 causas, llamadas Camus, Erize, Carvajal y Bustos. Y estuvo referido a los casos de 60 víctimas, entre las que hubo 2 desaparecidos, Marie Anne Erize y Juan Carlos Cámpora, y a 2 muertos, Daniel Russo y Alberto Carvajal.

En la última jornada y luego del alegato de la defensa, que había pedido la nulidad del proceso y la absolución de los acusados, llegó el turno de que los acusados expresaran sus últimas palabras.

En esa etapa, De Marchi dijo que “no soy inocente de nada”, pero sostuvo que lo que hizo fue “cumpliendo órdenes”. Otros, como Gómez, manifestaron que “los juicios de lesa humanidad son ilegales”, pero ninguno de ellos dio señales de arrepentimiento, más allá de que hasta llegaron a las lágrimas, como Del Torchio, cuando dirigiéndose a los miembros del TOF sostuvo que “no pido ni justicia ni clemencia”.

A la espera del resultado del proceso, desde la mañana se habían concentrado en las puertas del Rectorado las agrupaciones juveniles, que habían colgado un muñeco con la vestimenta de un detenido y la cara de Olivera, considerado durante la investigación como el responsable del área de Inteligencia del RIM 22.

Durante toda la jornada arengaron con consignas por los derechos humanos y a la hora de la lectura del veredicto ingresaron al Rectorado, aunque el presidente del Tribunal, Cortés, les pidió silencio y que bajaran las pancartas.

Después vino la lectura, que se prolongó durante algo más de 30 minutos, y mientras los guardias del Servicio Penitenciario y la custodia de la Policía Federal retiraba rápidamente a los acusados, se desató la algarabía, los gritos y los abrazos interminables tras casi 37 años de espera.

Según lo dispuesto por los jueces, Nieto y Lazo continuarán con prisión domiciliaria, como hasta ahora, mientras que el resto será alojado en unidades penitenciarias que resta por definir.

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